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El Gran Otro | Sabado 21 de Octubre de 2017

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A propósito del 30 aniversario del Centro de Extensión Psicoanalítica

A propósito del 30 aniversario del Centro de Extensión Psicoanalítica

Por Graciela Corrao

En primer lugar, me gustaría agradecer al Museo del Libro y de la Lengua que nos brindó su sala para celebrar los 30 años ininterrumpidos del Centro de Extensión Psicoanalítica (CEP), en su labor de poner en relación de conexidad del psicoanálisis otras disciplinas de la ciencia y del arte.

«La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados», decía Jean Paul (Johann Paul Friedrich Richter), un escritor y humorista alemán del 1800. Jorge Luis Borges, por su parte, hablaba de al menos cuatro clases de memoria. Una de ellas es la memoria del esplendor, la cual vigoriza los recuerdos de la historia y, al hacerlo, revitaliza las tres dimensiones del tiempo. El esplendor, de esta manera, ilumina al presente y, al mismo tiempo, reabre con un sentimiento mágico y de felicidad el futuro.

Recuerdo que el 12 de febrero de 1984 en el hall del Centro Cultural San Martín, participando de un taller de poesía coordinado por Rodolfo Alonso, recibí la triste noticia del fallecimiento de Julio Cortázar, de quien se recuerdan este año y en este museo, casualmente, 100 años de su nacimiento. Unos meses más tarde, una gran cartelera anunciaba el comienzo de varios cursos sobre psicoanálisis específicamente y, además, de mesas redondas sobre distintos temas puestos en diálogo con el arte. Puerta de entrada, tanto para mí como para tantos otros, al psicoanálisis freudolacaniano y luego a la participación en él como integrante.

A continuación, algunos trazos de historia. El Centro de Extensión Psicoanalítica nace a partir de un proyecto presentado por Roberto Harari, en nombre de Mayéutica Institución Psicoanalítica en 1983. Pacho O’Donnell, Secretario de Cultura de la Ciudad en ese momento, puso dos requisitos: que las actividades se realizaran en un ámbito cultural oficial, y que por ende fueran gratuitas, y que se abriera el proyecto a otras instituciones psicoanalíticas. A partir de allí, un grupo de psicoanalistas provenientes de diversas instituciones formaron parte de este proyecto en común. Roberto Harari, en la entrevista que le realizaran a propósito de los 25 años del CEP, dijo sobre su ideario: «Nadie es dueño de la verdad, y por lo tanto el escucharse y dejarse interrogar es una puesta en acto social de la castración». El CEP es, además, el antecedente, como modalidad de convocatoria, de la Reunión Lacanoamericana de Psicoanálisis y de Convergencia. El Centro de Extensión Psicoanalítica ‒actualmente conformado por las siguientes instituciones: Escuela Freudiana de Buenos Aires, Mayéutica Institución Psicoanalítica, Triempo y Testimonios‒ tuvo distintas sedes, como el Centro Cultural San Martín, el Centro Cultural Junín, la Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, la Biblioteca del Congreso de La Nación. A su vez, ha tratado variados temas a lo largo de sus 30 años, tales como: Arte y psicoanálisis; Lo social cuestionado y el psicoanálisis; El sujeto a golpes de cultura; Gobernar, educar, psicoanalizar; Ética y responsabilidad en la vida cotidiana; Las cosas del amor; Cultura urbana y psicoanálisis; Segregación, exclusión y diferencia; Cuerpo, subjetividad y tecnociencia: Variantes de la procreación; y Acerca de la dignidad de la muerte, actividad que hace dos años, y por primera vez, fue convocada ‒además de presentarse en el Museo Roca‒ por el Servicio de Salud Mental del Hospital de San Martín, un claro indicador de que el CEP está creciendo e innovándose, extendiendo sus redes hacia otros ámbitos de interlocución. A partir de dichas ponencias, se han realizado varias publicaciones que se encuentran en las bibliotecas de las instituciones que lo componen.

Con el fin de no caer en la jerga, de enriquecerse con el debate y con la participación invalorable del público asistente que no requiere una formación especializada, ni saberes previos, cualquiera sea su nivel de formación, el CEP abre el diálogo con otras disciplinas. Por lo tanto y poniendo en acto su propósito, no vimos mejor homenaje que festejar sus 30 años con una mesa debate y con un posterior intercambio con el público presente. Freud, en El malestar en la cultura, se refería a los nuevos inventos de su época de la siguiente manera: «Con ayuda de todas sus herramientas, el hombre perfecciona sus órganos o remueve los límites de su operación (…). Con ayuda del teléfono escucha desde distancias que, aún los cuentos de hadas, respetarían por inalcanzables (…). El objetivo de la actividad humana es alcanzar lo útil y la ganancia de placer (…) y sobre todo ‒quiero resaltar esta frase‒ la escritura es el lenguaje del ausente».

En la mesa se debatió sobre el lazo social en la era digital, cuyos protagonistas Michel Serres denomina Pulgarcita y Pulgarcito por la novedosa forma de escribir, y la compara con el período del Renacimiento que vio nacer la imprenta. ¿Cuál es el impacto sobre la subjetividad? ¿Cómo pensar lo presente y lo actual del malestar? ¿Qué se entiende por sujeto y por subjetividad en psicoanálisis? ¿El lazo social está en-red-ado? «Enredado» refiere a aturdirse pero también a tejer, entrelazar. Quedan, entonces, por inventar nuevos lazos. De lo expuesto en la mesa debate, cuyos participantes fueron María Cristina del Villar, Esteban Magnani, Renzo Pasqualini, Héctor Rupolo y yo misma, extraigo las siguientes puntuaciones. Las redes sociales tienen indudables beneficios, como todo avance científico, y otros efectos adversos o negativos, entre ellos: el efecto de masa, de anonimato. Redes como Facebook acercan a las personas, pero esto no implica que mejoren la comunicación. El lenguaje funda al sujeto, quien es efecto de él. Para el psicoanálisis lo inconsciente es acéfalo, el sujeto no es autónomo, está sujeto al lenguaje, cuya ley es la del malentendido. El psicoanálisis subraya la importancia de tener en cuenta la singularidad de cada sujeto, neutralizando el efecto de masa que el discurso científico fomenta. Por lo tanto, está llamado a continuar pensando los efectos de la escisión del yo y cómo el trabajo de lo inconsciente y las formaciones de lo inconsciente se manifiestan según las nuevas modalidades de comunicación.

Nos queda el compromiso de continuar reflexionando acerca del diálogo posible con la ciencia actual y así encontrar nuevos puntos de conexidad de acuerdo a los cambios en el campo científico, revisitando el concepto de sujeto para ambas disciplinas.

Graciela Corrao
Poeta y psicoanalista, es Miembro de Mayéutica Institución Psicoanalítica.