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El Gran Otro | Sabado 19 de Agosto de 2017

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Al diván con los artistas Hoy en el diván: Carlos Borquez

Al diván con los artistas Hoy en el diván: Carlos Borquez

Por Dra. Raquel Tesone

Te escucho.

 Estoy acá para saber cómo prevenir el embarazo en una chica de diecisiete años con síndrome de down, y esta chica es mi hija.

¿Hablás con ella del tema de la sexualidad?

Sí, la mamá sí, y supongo que le habrán hablado en el colegio. Miré por Internet, pregunté a los maestros, nadie se hace cargo de nada, toda la información que sale de Internet es para chicos sin discapacidades. ¿Se le puede poner un DIU o no? Parece que en alguien con síndrome de down no está permitido, es ilegal… La preocupación surgió por el colegio, porque hubo un abuso de una chica que es muda. El miércoles me llamó la mamá para que vaya al juzgado a averiguar qué pasó ahí. Es un colegio del Estado que trabaja con chicos down y les da salida laboral, es un buen colegio, pero no tienen una solución para este tema. El caso de esta chica lo están llevando a juicio desde el año pasado. El detonante de mi preocupación fue que me citaron porque los padres le están haciendo juicio al colegio. En el colegio me dijeron que no me preocupara, que eso ya pasó. Pero me preocupa saber qué pasó y que hayan tenido un descuido, ya sea con mi hija o con otra chica. A Inés, mi compañera de baile y madre mi hija, si le llegan a tocar a Débora, mi hija, le corta la yugular. Ellos están advertidos, y saben que voy a ir al juzgado.

 

Esto es importante. Por otro lado, si bien como padre no podés controlar todo lo que le pasa a una chica de diecisiete años, sí podes hacer mucho: asistir a estas reuniones, hablar con las autoridades del colegio y averiguar los métodos de prevención.

Y sí, porque si se embaraza va a tener un chico down, ¿y yo qué hago? El tema del profiláctico depende de la capacidad que ella tenga para entenderlo, es un tema muy complejo. La nena es sexy, no es ninguna boluda, entonces, yo no sé cómo preservar a mi hija dentro del ámbito del colegio, y que en el futuro no quede embarazada, por más que tenga relaciones con quien lo desee. Hay padres que le están sacando la fertilidad a los varones porque tienen miedo… Mirá en que tema nos estamos metiendo. Mi miedo es que le pase en un recreo, porque hay chicos de distintas edades, y que no esté protegida.

 

Entonces, también tenés miedo de que abusen de ella.

Y sí, ¿y cuál es la prevención ahí? Por eso, considero que lo del DIU tendría que ser posible… Yo confío en que todo lo que le hablamos le sirva, pero no confío en el entorno, porque veo cómo funcionan algunos profesores en la escuela, por eso, quiero averiguar esto en el juzgado para ver qué pasó, porque es muy grave lo de esta chica. El colegio es bueno en cuanto a que tiene salida laborar, ella ya está trabajando en un vivero cuidando plantas y se juntan en clases con chicos comunes. Yo creía que íbamos a hablar de artistas (risas), pero creo que este tema puede ser bueno para ir encontrando una solución, porque esto pasa todo el tiempo. Primero, tengo que saber qué pasó, porque en el colegio dicen que eso le pasó en la casa. Es un tema delicado.

 

Es la misma preocupación que tienen todos los padres con sus hijos adolescentes.

Por eso, los padres, aunque esté prohibido, la llevan a que les pongan un DIU igual. Sé que las mismas chicas se lo están poniendo de manera ilegal y sin consultarles a sus padres. Porque, finalmente, por la Iglesia y por este tipo de ideología, no estamos protegiendo a nuestros hijos. Y si esto no se puede prevenir porque nadie tiene respuesta, ni el colegio ni los médicos, estamos perdidos. El destino a veces pasa por las puertas de tu casa.

 

¿Tuviste alguna reunión con un psicólogo y los directivos de la escuela?

Sí, antes de que empiece la escuela. Pero yo escucho en las noticias que hay un alto porcentaje de adolescentes abusadas, hasta por los padres, por los tíos y por cualquier tipo… Me voy a seguir ocupando de este tema, y si es necesario averiguaré en el exterior. Norma, mi actual pareja, es inglesa, y veré qué se hace allá, si dan soluciones.

 

Si te parece, quien lee esta entrevista y esté mejor informado, sería importante que se contacte con vos a través de tu Facebook.

Sí, por qué no. Espero soluciones, sobre todo, porque hay distintos grados de down, hay algunos que se pueden defender y otros que no. Las que no se pueden defender, ¿qué prevención tienen? En la jungla, los más débiles son los que pierden siempre. Los varones débiles también sufren esto y las chicas no discapacitadas también. Débora se banco siete operaciones en su vida, es una leona, pero hay otras chicas que no tienen esta fortaleza.

 

Vos también sos muy fuerte, y un padre muy presente. De hecho, estás consultando por ella.

Sí, porque la reamo.

 

El amor y el diálogo es una buena prevención para fortalecerla más.

La madre siempre le dice, no te dejés tocar tu cuerpo, protege tu intimidad. La madre le habla mucho y yo confío en esto.

 

El poder de la palabra. ¿Hiciste alguna consulta con un psicólogo?

La mayoría de mis alumnos son psicólogos y maestros de psicólogos, y me dicen que no necesito psicólogo porque soy un tipo muy transparente, yo saco todo para afuera. Los que no pueden sacar sus emociones afuera están perdidos.

 

Entonces, Carlos Borquez es transparente, buen padre, podés expresar tus emociones, ¿y qué más?

Soy un apasionado de mi arte, de lo que me hace viajar, los viajes me abrieron la cabeza de otras cosas.

 

¿Y cómo nació ese arte en vos? ¿Siempre te gustó el tango?

No, primero jugué el hockey sobre patines en River, desde los nueve hasta los veinte y pico de años, y fui profesional de hockey sobre patines. A los dieciséis años empecé a ser músico y me dediqué a la música. Hice rock, soy bajista, toque hasta en la colimba, y con la banda sinfónica de la Marina. Después, Mayoral me convocó como bajista, para un show que éramos músicos que cantábamos, tocábamos y bailábamos. Había mujeres que eran músicas, porque todas las mujeres que salen del ballet nacional de danza están obligadas a saber tocar el piano. Mayoral creó un show que nos hizo viajar por trece países.

 

¿Qué edad tenías cuando hiciste esta experiencia?

Dieciocho, y ahí empecé a bailar tango. Hice rock en Caseros con un grupo que se llamaba La Topadora. Cuando dejé de trabajar con Mayoral, fui productor discográfico, fui el productor de Viudas e Hijas del Rock and Roll. Después, me empezaron a buscar bailarinas para bailar. Me fui a Ecuador con un show.

 

¿Pudiste integrar el rock con el tango?

Sí, pero lo que me fue difícil fue pasar del rock al tango, porque hasta que no te enamorás del tango, eso no te pasa. Hasta que, en un momento, el tango se incorpora dentro de uno. Todo fue muy casual, yo iba a seguir con la música, y cuando me vinieron a buscar las chicas, me convierto en bailarín y tuve la suerte de bailar con Mariano Mores durante tres años. Después surgió Tango Argentino, y ahí comenzó una carrera vertiginosa. Luego, vino Forever Tango, fue el show mas groso y baile con todas las orquestas. Me falta bailar con Leopoldo Federico, nada más. Cuando era chico, compartí escenario hasta con D’Arienzo. Fui a Chile cuando tenía dieciocho años, donde estaban todas las orquestas más alucinantes. Mayoral confío en mí. Elsa María Borquez es mi hermana, y Mayoral es mi cuñado. Primero la conoció a ella.

 

Y después te reconoció a vos en tu talento.

(Risas). No sé si me vio el talento, en ese momento yo creía que no podía bailar nada, yo no pensaba en bailar… Los músicos es raro que bailemos, está el dicho que los que tocan no bailan. Fue después que terminé encontrando que tenía el talento para eso. Y estuve en Broadway con dos shows, y hace poco estuve en China, y es posible que me vuelva a ir pronto. Estoy en las tratativas porque me tengo que ir con veintiséis personas. Vamos a ver si es mi destino… Ya me fui hace poco con el equipo de Complejo Tango, donde yo hago la coreografía. En Complejo Tango siempre tengo que mantener dos shows porque se trabaja todos los días del año. Con ellos hago la dirección y enseño a que coreografíen en equipo. Eso lo aprendí en Tango Argentino. También fui jurado durante seis años consecutivos en el Mundial de Tango. Hice shows para el Mundial, di clases, y ahora doy clases en Gimnasia y Esgrima, doy shows en la Catedral, así que la verdad estoy muy bien. Además, hay muchos ofrecimientos para el exterior, hay un empresario chileno que me quiere llevar Chile y Canadá. Lo que más me preocupa es salir con veintiséis personas, y ser responsables de ellas, si pasa algo, si se enferman… La última vez que fui a China hubo gente que le hizo mal el agua, se descompusieron, tuve que hacer trucos. Por suerte, como trabajo hace siete años en Complejo Tango y me ha pasado de todo, ya tengo la experiencia. Me pasó de no tener un bandoneón siete minutos antes que salga el show, y conseguirlo, o que se lastime un bailarín en el medio del show; me pasaron un montón de cosas. Del Complejo Tango salieron cinco campeones mundiales. Imaginate el training que te da esta casa que trabaja los siete días del año y solo cierra en Navidad. Por eso tengo dos shows, en vez de dieciséis, tengo que tener treinta y dos, y me refiero al equipo completo de bailarines más un técnico de sonido y uno de luz, incluida la orquesta de cuatro músicos en vivo. Y los músicos también cambian, la casa da la posibilidad de que salgan de gira. Supongo que el próximo viaje a China, como voy a ir a bailar, iré con Débora y su mamá, porque la mamá siempre fue mi pareja de tango y siempre lo será, bailamos juntos y trabajamos juntos. Para cualquier tipo de actuación la tengo a ella.

 

No solo lograron ser una pareja muy consolidada como padres, sino que mantuvieron una excelente pareja de baile.

Sí, eso es muy bueno. Estoy en pareja con Norma, e Inés siempre viene a casa, y ambos tenemos muy buena relación con ella.

 

Eso también es una buena prevención para Débora.

Espero que sí… Además, Débora también baila tango, en Facebook publiqué el video de ella bailando y, después de verlo, lloré dos días seguidos. Lo hicieron en el colegio, fue una improvisación de tango. Me llamaron de montones de lugares para felicitarme por cómo bailó ella, nos dejó a todos con la boca abierta. Imaginate que bailaba conmigo arriba de mis zapatos desde cuando era chica. Ella siempre estuvo muy estimulada. Baila divino. La voy a conectar con un show que hacen los chicos especiales. En el estudio de la Boca, que es un estudio que tenemos juntos con Inés, ella baila hip-hop, baila de todo. Es una artista. Tengo dos hijos más con mi primera esposa, Esteban, que es bancario, de treinta y seis, Maximiliano, que es químico de Gancia, tiene veintinueve. Tengo una nieta también… La verdad estoy muy bien, no me puedo quejar, la vida me sonríe.

 

Con esta última frase podemos cerrar esta entrevista.