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El Gran Otro | Miťrcoles 19 de Setiembre de 2018

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El estado de no ser

El estado de no ser

¬ęAgrado: Una es m√°s aut√©ntica cuanto m√°s se parece a lo que ha so√Īado de s√≠ misma¬Ľ.

Todo sobre mi madre (1999). Pedro Almodóvar.

Por Francisco Giarcovich

 

Despu√©s del fulgor solar, la cosa m√°s primitiva para nosotros, la causa primera en la historia del mundo, lo m√°s antiguo y lo √ļnico esencial, tanto como nutrirse y respirar, lo √ļnico debe ser ese tipo de uni√≥n celular que causa la multiplicidad, es decir, el sexo.

Uno de los grandes directores de cine que ha dedicado y orientado su carrera y su lenguaje hacia el orden ca√≥tico de la sexualidad es Pedro Almod√≥var. En sus pel√≠culas, a sus personajes m√°s importantes, en sus historias m√°s recordadas, lo que los moviliza es el sexo. Como marca de la memoria y como marca b√≠blica que es, a la vez, el nombre de la bestia y el n√ļmero de su nombre. El sexo como la combinaci√≥n, la clave de cada uno. Como algo primitivo, propio de las penumbras, campo donde se albergan los m√°s grandes anhelos y las m√°s ¬ęetruscas¬Ľ perversiones. Y tambi√©n el cient√≠fico sexo psicoanal√≠tico, intr√≠nseco a la falta, a la p√©rdida, a la mism√≠sima causa del deseo.

Almod√≥var habla en sus filmes, y dice que toda identidad es una identidad sexual; y que eso es todo lo que nos gu√≠a y condiciona, es la estrella que nos muestra el camino. Sus historias retoman tragedias y desencuentros guiados por las pasiones hacia la debacle. Hablan de amor herido, atrofiado, sin lugar para ¬ęmedias naranjas¬Ľ. Se trata de una sexualidad similar a un vidrio blindado detr√°s del cual se encuentra un holograma del romance perfecto hacia el que todos corremos est√ļpidamente.

Con una filmograf√≠a de m√°s de veinte pel√≠culas, sus filmes m√°s representativos en materia de b√ļsqueda de una identidad sexual son: La ley del deseo (1987), Todo sobre mi madre (1999), La mala educaci√≥n (2004) y La piel que habito (2013). Este es el Almod√≥var con personajes de una infancia da√Īada, con una p√©rdida de la inocencia afectada por curas ped√≥filos, como en La mala educaci√≥n, o por una relaci√≥n paterna atrofiada, o hasta por una relaci√≥n fraternal conflictiva, como en La ley del deseo. En estas pel√≠culas, el cineasta no solo habla de sexo, sino que logra ir m√°s all√°, para entrar en el campo de la identidad de g√©nero, para marchar sobre esa delgada l√≠nea que separa, de un lado, la gravedad del trastorno de identidad de una persona y del otro, una libertad acerca de poder elegir el propio g√©nero. Se trata de un abanico entre la existencia de dos extremos, desde lo cl√≠nico hasta el derecho civil de libertad individual.

Almodóvar, con argumentos psicoanalíticos, también parece sugerir que algo oscuro se gesta en la infancia, o que al menos todo se termina por resolver allí, en el campo de la neurosis infantil. Aunque es ambiguo, a su vez, una de las preguntas que nos hace en Todo sobre mi madre es si no podría resolverse la patología del trastorno de identidad con una simple cirugía plástica, y así no se trataría todo de algo relativo.

Las din√°micas entre sus personajes y esa bruma de √©tica filos√≥fica que se forma alrededor de la resoluci√≥n de sus historias, buscan finalmente naturalizar el hecho sexual en toda su existencia desesperada y contradictoria, y nos invitan a relacionarnos, a mimetizarnos, a permeabilizarnos o a embarrarnos de todo lo tab√ļ, lo prohibido, lo inc√≥modo, lo que es y existe pese a todo. Lo pone frente a nosotros y nos obliga a digerirlo con sus males y sus penas, que est√°n marcadas por la marginaci√≥n y el maltrato de una fina mezcla de ignorancia: la de todos los que no necesitan verdaderas razones para odiar y la de todo el miedo hacia lo desconocido que puede entrar en el prejuicio. La mirada almodovariana se enfoca hacia la l√≥gica de la inclusi√≥n cultural.

Con una perspectiva tal vez m√°s etnogr√°fica, la cultura es la que se ocupa de trabajar por la humanidad en todos sus niveles para ejercer el mismo papel que ejerce el rayo lum√≠nico: germinar, hacer crecer, cultivar la conciencia y la inteligencia de todo a quien llegue a alcanzar con su halo de luz. ¬ŅQu√©, si no esa cualidad de la cultura, ocupa el lugar necesario para que exista la humanidad como tal? Es la aceptaci√≥n y la construcci√≥n de una sociedad legislada por un pueblo, en menor o mayor medida, equilibrado filos√≥fica y espiritualmente. La construcci√≥n de la cultura es otra de las patas de la mesa que sostienen el mundo. En un art√≠culo del pensador argentino Andr√©s Tejada G√≥mez acerca del antrop√≥logo Marc Aug√©, El desierto abigarrado, se menciona una frase esclarecedora para nuestra hip√≥tesis: ¬ęLa antropolog√≠a cultural entendida como una rama del conocimiento que considera que nuestra especie depende de la cultura como medio principal por el cual nos adaptamos al entorno, nos reunimos entre nosotros y sobrevivimos. Dicho de manera sencilla: la cultura ha sido, para los seres humanos, un paso adaptativo de magnitud inigualable¬Ľ.

Las artes se ocupan, entonces, no de esclarecer, sino de complicar el debate, de sacar a la superficie este fen√≥meno de ¬ęel esp√≠ritu de un hombre en el cuerpo de una mujer¬Ľ o ¬ęel esp√≠ritu de una mujer en un hombre¬Ľ, o bien, un estado en el que no se es ninguno, o la habilidad de ser ambos, o hasta una categor√≠a del todo independiente de lo masculino y lo femenino. Esta √ļltima definici√≥n es la favorecida por aquellos que argumentan por una interpretaci√≥n estricta del concepto de ¬ętercer g√©nero¬Ľ. La ilusi√≥n de Almod√≥var ofrece todo eso que implica aceptar el misterio del sexo, de la relaci√≥n con nuestra carnalidad y con la del pr√≥jimo, con nuestra sed primitiva de sangre, que no tiene que tener l√≥gica ni explicaci√≥n, y adem√°s nos moviliza: estamos estrictamente atados a sus designios, a sentir debilidad por √©l. Entonces, ¬Ņpuede quedar alguna duda de que seguir√°n surgiendo nuevas manifestaciones sexuales a lo largo de la historia, como tambi√©n nuevas lecturas acerca de esas nuevas manifestaciones? ¬ŅY que, en cada caso en su momento dado, algo que parezca rebuscado y fuera de toda categor√≠a ganar√° un lugar mediante una lucha cultural, y encontrar√° una forma de convivencia en nosotros?