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El Gran Otro | Martes 21 de Noviembre de 2017

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El viento que arrasa

<!--:es--> El viento que arrasa   <!--:-->

En este trabajo, deseo homenajear al gran humorista Caloi, haciendo una lectura psicoanalítica de una tira suya, aparecida en Clarín.

«Lo que para uno es un trapo para otro es bandera».

[showtime]

Por Osvaldo Castelli

Psicoanalista

 

Este chiste grafico, donde la incompatibilidad entre los sexos consigue una resolución, se parece más a un sueño que a un chiste.

La viñeta no tiene título, pero se podría llamar «El viento que arrasa».

Si bien Caloi no pone títulos, nosotros, en tanto lectores, lo significamos.

Para nosotros, este título significa la incompatibilidad de la relación hombre-mujer.

En la tira, el viento es un significante que tiene varios significados; sin embargo, cuando uno lee, tiene la sensación de que esto no es una cuestión central, parece que eso no importa, que es decorativo. Y en realidad no, es el centro de la tira.

¿Qué significa el viento para la mujer del primer cuadro? Es el tiempo subjetivo, en el cual lo mejor es olvidar; pero también significa que no queden marcas, cicatrices de las relaciones, hojas que vuelan, hojas muertas que caen de los árboles; los hombres vuelan también como las hojas. Para las mujeres del sexto cuadro, significan hombres que caen del cielo, regalos, esperanzas, satisfacciones…, a pesar de que los hombres no vienen en las mejores condiciones.

Recordemos cómo Freud, en «La femineidad», resuelve la falta fálica en las mujeres. Freud, en las Nuevas conferencias…, dice: «La felicidad es grande cuando el deseo infantil de tener un hijo encuentra más tarde su satisfacción real, sobre todo cuando el niño es un hijo que trae consigo el pene». Esta es la solución freudiana a la castración femenina.

Acá, en la tira, estas mujeres están contentas, no ya por tener un hijo con pene, sino con hombres castrados, que vuelan del malestar de otra mujer a quien no pudieron satisfacer.

Veamos la tira.

Lo que vemos en el primer cuadro es una mujer angustiada, triste, pensativa. En el segundo cuadro, mira por la ventana y ve cómo el viento hace volar las hojas. En el tercer cuadro, la mujer sacala sabana. Enel cuarto cuadro, subela escalera. Enel quinto cuadro, está en la terraza y tiende la sábana, hay mucho viento, vuelan las hojas, el pelo de ella está completamente arremolinado por efecto del viento. En el sexto cuadro, resolución del chiste, el viento hace escapar a los hombres que tenía la sábana; los hombres vuelan como las hojas, la mujer tira a los hombres por la terraza.

También aparecen otras mujeres que ven volar hombres y tienden a agarrarlos; estas mujeres son más viejas, más gordas que la del primer cuadro; los hombres vienen del cielo, algo viene del cielo.

El chiste es ácido, tal vez amargo: la imposibilidad de las relaciones entre mujeres y hombres, la tristeza del desencuentro, la amargura de la soledad a pesar de los múltiples encuentros…: esto es esencial para leer el chiste, algo que el amor tiende a borrar, la indefensión humana…

Este saber es anterior al chiste; sin ese dato, no se podría entender lo que pasa.

Pero acá el problema es el de una mujer que simboliza a las mujeres; estos hombres no resuelven su tristeza, su angustia.

En el último cuadro, hay una relación entre las hojas y los hombres; hojas al viento, hombres que vuelan… Se podría decir «lo que una tira, las otras lo recogen»; la frase del epígrafe lo dice bien claro: «Lo que para uno es trapo para otro es bandera».

Este chiste es opuesto a la teoría que Lévi-Strauss desarrolla en Estructuras elementales de parentesco, en la cual las mujeres circulan entre los hombres; aquí los hombres vuelan entre mujeres.

La tristeza de la primera mujer se contrapone con la alegría de las otras. ¿Qué buscarán esas mujeres? ¿Será igual que la primera?

¿Después de la cama levantarán las sábanas, y el viento escurrirá a los hombres? Es imposible saberlo.

Pero la viñeta deja esa impresión; hay un carácter triste, en esa primera imagen, la mujer abrumada llena toda la composición, las hojas que pasan por la ventana se pueden leer como el otoño de su vida.

Uno de los motivos del amor es la indefensión humana: ¿por qué uno necesita a otro? Si no fuera por la indefensión de base, sin esta base, no se podría entender lo que se cuenta.

La alegría de las últimas mujeres no lleva más que al desgarro de la primera; toda la tira se plantea que hay en el amor felicidad o sufrimiento.

Por otro lado, los hombres se tapan el sexo; es sumamente interesante ese gesto: no se sabe si lo tienen o no, ese es el momento donde la castración se impone. Este chiste es un chiste sobre la castración.

Pero ¿por qué nos hace reír?, ¿cuál sería la gracia?

Caloi da vuelta la relación: en principio, todo encuentro ilusiona a los protagonistas, esperanza, risas, enigma, alegría… Después, desencuentro, malestar, odio… En esta tira es al revés: la tristeza es anterior a la alegría, pero en el sexto cuadro, resolución del chiste, es como si por un momento la ilusión del amor fuera posible.