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El Gran Otro | Sabado 19 de Agosto de 2017

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Erotismo y Religión, un pareja obscena

Erotismo y Religión, un pareja obscena

Narración fotográfica que transita entre la prohibición y la fascinación del erotismo

Idea original, producción: Tamara Mejía
Co- producción: Osjanny Montero.
Fotografía: Gabriel Fuchs.

La presente narrativa fotográfica tiene como punto de partida varios disparadores: el erotismo, la transgresión y la santidad representada a través de los íconos religiosos.

La idea seminal de este proyecto es alzar una voz crítica sobre el marginamiento al que es relegada la experiencia erótica de la comunicación emotiva. El erotismo y la religión, una pareja obscena, no es un atentado contra la religión o el sentimiento religioso, sino una reflexión en torno al erotismo y su carácter intimista y sagrado, a través de la imagen provocadora que va desde la calma, el deseo, la culpa, la angustia y, finalmente la reconciliación con uno mismo.

El erotismo es la cualidad que nos separa de la sexualidad de los animales, es una experiencia de arrebato análoga a la experiencia divina del sacrificio, por ser un acto violento y transgresor, como manifestaba George Bataille en El erotismo (1958).

Tanto la experiencia religiosa como la erótica, están cargadas de una intensidad emocional extrema, que ha sido la obsesión filosófica de pensadores como Michel Leiris o Bataille, además de objeto de inspiración de algunos artistas; está presente en la poesía de Francisco de Quevedo y en el cine de Luis Buñuel, este último sostenía que “el erotismo sin cristianismo, es un erotismo a medias, porque sin él no hay sentimiento de pecado.[1]” y “mientras más constrictiva sea la norma o imposición, cuanto más interiorizada la tenga el infractor, más intenso será el placer obtenido de su transgresión”[2]. La transgresión es el acto de penetrar en lo prohibido, experimentando angustia no menor que el deseo que nos lleva a infringir en la experiencia del pecado.

  “Los hombres, en general, no son sino marionetas maltratadas por un tirititero”

Giovanni Papini

[1]  Max Aub: Conversaciones con Buñuel. Aguilar, 1985, Pág.121

[2] Vicente Sánchez-Biosca: Escenas de liturgia y perversión en la obra de Buñuel. En: Archivos de la Filmoteca, nº 35. Pág.: 20