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El Gran Otro | Lunes 21 de Agosto de 2017

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Manuel Moreira: “Cabernet es como un instrumento”

Manuel Moreira: “Cabernet es como un instrumento”

Recorrido por la historia de una de las agrupaciones vocales de mayor envergadura del país.

Por: Luciana Ayub

El Gran Otro entrevistó en exclusiva a Manuel Moreira, uno de los integrantes del reconocido sexteto Cabernet, quien reveló los próximos proyectos de la agrupación e hizo un repaso de sus mayores logros.

 

[showtime]

 

 

¿Cómo nació Cabernet?
Cabernet empezó como un grupo que quería cantar arreglos de Take 6. La idea no era tenerlo como salida laboral ni como proyecto, solo queríamos hacerlo porque nos hacía felices cantar ese tipo de arreglos.

Yo lo conocí a Ale Dolina (hijo de Alejandro Dolina) en la Universidad, y ambos conocimos a Pol (González) cuando hicimos con el Negro Dolina Lo que me costó el amor de Laura. Él ya venía de un cuarteto vocal con Marcos (Lozano), a quien también incorporamos en el grupo. Pero nos faltaban dos voces más, así que hicimos un casting, con el que vinieron los otros integrantes que están en el grupo (Diego Mercado y Diego Pietropaolo), con quienes venimos trabajando juntos desde hace casi diez años.

¿Cómo definiría el estilo del sexteto?
Yo creo que el estilo de Cabernet es propiamente Cabernet: cualquier estilo que hagamos suena a Cabernet. Lo que sí puede decirse es que usamos armonías de jazz. Pero en cuanto al estilo, yo creo que Cabernet es como un instrumento: uno dice “en un piano puedo tocar cualquier cosa”, y con las voces y en la situación en la que está Cabernet, que tiene tanto registro, se puede hacer también cualquier estilo de música.

¿Son todos solistas?
En el grupo somos dos o tres los que más hemos cargado con esa cruz, pero por una cuestión de registros. El bajo es solista, pero necesitamos que haya un bajo y, si lo ponemos de solista, nos quedamos sin él. Y el agudo también es solista, pero si lo ponemos a cantar en solitario, nos quedamos sin la voz que nos hace las notas de contratenor. Entonces, se fue decantando quiénes quedábamos como solistas. Aunque, hoy en día, estamos repartiendo más el tema. Eso sí: la actitud de cada uno de los seis es de solista, porque los seis en el fondo lo somos.

¿Por qué escogieron formar un grupo vocal?
Simplemente porque admiramos la música vocal y porque nos pareció un desafío.
No todos nosotros somos grandes escuchadores de la música vocal; somos músicos que tratamos de hacer la mejor música posible con las voces. No nos importan los estereotipos vocales que hay en el género, lo que nos importa es tener la energía de un grupo de rock pero es un grupo vocal. Consideramos que no por ser un grupo vocal tenemos que tener una actitud solemne ni mostrar impersonalidad. Eso no nos gusta.

¿Qué particularidades ofrece Cabernet en sus shows?
El grupo tiene dos facetas: la de disco y la de show. Uno está acostumbrado a escuchar voces en los discos. Ahora, cuando uno va a un show a ver a seis tipos cantando sin ningún instrumento y suenan como lo hace Cabernet, impacta. Además, según nos dice la gente, Cabernet en vivo es gracioso.

Hay quien nos compara con Les Luthiers, aunque creo que podríamos ser comparados con el principio de su carrera, que era más musical. De hecho, los miembros de Les Luthiers son admiradores nuestros, como nosotros lo somos de ellos. Tanto es así que cuando hicimos el tema Lazy Daisy vino Núñez y nos dijo: «ustedes superaron la versión original».

¿Qué estrategia han empleado para darse a conocer?
En principio, lo que hacemos es salir de gira por el interior, donde nos conocen bastante. También hemos aparecido en programas de televisión importantes, pero como no es un grupo que pueda entrar en el mercado —que últimamente está muy bastardeado— y es difícil que un grupo vocal tenga espacio en canales de música u otros programas masivos, tratamos de darnos a conocer por Internet.

Internet y La Venganza Será Terrible (el programa radial de Alejandro Dolina) son las formas en las que Cabernet más se ha dado a conocer. Cuando empezamos a estar con Ale (Dolina) en La Venganza, a principios de 2008, el grupo comenzó a tener otra trascendencia, porque a la gente le interesaba lo que cantábamos ahí, nos preguntaba si teníamos un grupo y se metía a averiguar en la red.

¿Cuáles han sido los mayores logros que han obtenido como agrupación?

Creo que hubo muchos logros. Para mí, lo más grande del grupo es que los seis somos amigos y que logramos hacer música siendo amigos, incluso si ensayamos dos o tres veces por semana, igual queremos seguir viéndonos.

Ya en lo profesional, creo que entre las cosas más lindas que logramos es que personas a las que admiramos mucho nos hayan admirado mucho. Por ejemplo, una vez estábamos en Notorius dando un show y nos dijeron que había venido a vernos Mercedes Sosa. Ella se sentó en la primera fila y nos dijo que le había encantado el grupo y sus armonías. O cuando fuimos al Festival de Rosario y nos enteramos que Fandermole le había estado diciendo a la gente «vayan, que viene Cabernet». Lo mismo con Silvio Rodríguez: le mandamos unos arreglos que habíamos hecho y nos respondió que lo abrumaba tan generoso buen hacer. Con estos hechos uno cae en la cuenta de que haber trabajado por amor a la música, si bien hace que todo se demore un poco, ofrece recompensas visibles.

¿Cuántos discos ha sacado en total Cabernet?
Tenemos tres discos en total: Sudrealismo, Cabernet y un disco en vivo, que es el que muestra un poco más toda su espontaneidad. Además, estamos por grabar el cuarto, que va a ser todo de folclore latinoamericano.

¿Qué proyectos tienen, de cara al futuro?
La idea es ver si podemos llevar este disco de folclore latinoamericano a Europa, para dar a conocer un poco lo que tenemos en nuestras raíces. Tenemos prevista una presentación el 11 de noviembre en el Teatro del Viejo Mercado, donde vamos a hacer en vivo algunos de estos temas, antes de grabarlos.
En cuanto a mi carrera como solista, tengo una fecha el 6 de octubre en el Bar Tabaré, en Montevideo; otra el 7, en el Teatro del Viejo Mercado; y, durante la primera semana de diciembre, estaré en Río de Janeiro y San Pablo. En estos recitales voy a presentar algunas cosas que estoy componiendo para mi próximo disco, que incluirá canciones en las que se escuchen mi voz, una guitarra y alguna otra cosa, pero muy minimal, para que la voz quede en primer plano y así poder matizar más.

Para finalizar la entrevista: ¿cómo vivió Cabernet la experiencia de haber participado en Recordando El Show de Alejandro Molina, la miniserie de Dolina y Campanella?
Con el Negro Dolina casi todos tenemos una relación muy amistosa. Por eso lo más loco, lo más nuevo fue trabajar con Campanella. Incluso, era algo nuevo para él.

Trabajar en un nivel tan alto de producción, porque se trabajó igual que en una película, fue muy lindo. Fue una experiencia muy grata y muy relajada en la manera de laburar, en el buen sentido de la palabra.

 

 Por: Luciana Ayub

Recorrido por la historia de una de las agrupaciones vocales de mayor envergadura del país

El Gran Otro entrevistó en exclusiva a Manuel Moreira, uno de los integrantes del reconocido sexteto Cabernet, quien reveló los próximos proyectos de la agrupación e hizo un repaso de sus mayores logros.

[showtime]

¿Cómo nació Cabernet?
Cabernet empezó como un grupo que quería cantar arreglos de Take 6. La idea no era tenerlo como salida laboral ni como proyecto, solo queríamos hacerlo porque nos hacía felices cantar ese tipo de arreglos.
Yo lo conocí a Ale Dolina (hijo de Alejandro Dolina) en la Universidad, y ambos conocimos a Pol (González) cuando hicimos con el Negro Dolina Lo que me costó el amor de Laura. Él ya venía de un cuarteto vocal con Marcos (Lozano), a quien también incorporamos en el grupo. Pero nos faltaban dos voces más, así que hicimos un casting, con el que vinieron los otros integrantes que están en el grupo (Diego Mercado y Diego Pietropaolo), con quienes venimos trabajando juntos desde hace casi diez años.

¿Cómo definiría el estilo del sexteto?
Yo creo que el estilo de Cabernet es propiamente Cabernet: cualquier estilo que hagamos suena a Cabernet. Lo que sí puede decirse es que usamos armonías de jazz. Pero en cuanto al estilo, yo creo que Cabernet es como un instrumento: uno dice “en un piano puedo tocar cualquier cosa”, y con las voces y en la situación en la que está Cabernet, que tiene tanto registro, se puede hacer también cualquier estilo de música.

¿Son todos solistas?
En el grupo somos dos o tres los que más hemos cargado con esa cruz, pero por una cuestión de registros. El bajo es solista, pero necesitamos que haya un bajo y, si lo ponemos de solista, nos quedamos sin él. Y el agudo también es solista, pero si lo ponemos a cantar en solitario, nos quedamos sin la voz que nos hace las notas de contratenor. Entonces, se fue decantando quiénes quedábamos como solistas. Aunque, hoy en día, estamos repartiendo más el tema. Eso sí: la actitud de cada uno de los seis es de solista, porque los seis en el fondo lo somos.

¿Por qué escogieron formar un grupo vocal?
Simplemente porque admiramos la música vocal y porque nos pareció un desafío.
No todos nosotros somos grandes escuchadores de la música vocal; somos músicos que tratamos de hacer la mejor música posible con las voces. No nos importan los estereotipos vocales que hay en el género, lo que nos importa es tener la energía de un grupo de rock pero es un grupo vocal. Consideramos que no por ser un grupo vocal tenemos que tener una actitud solemne ni mostrar impersonalidad. Eso no nos gusta.

¿Qué particularidades ofrece Cabernet en sus shows?
El grupo tiene dos facetas: la de disco y la de show. Uno está acostumbrado a escuchar voces en los discos. Ahora, cuando uno va a un show a ver a seis tipos cantando sin ningún instrumento y suenan como lo hace Cabernet, impacta. Además, según nos dice la gente, Cabernet en vivo es gracioso.
Hay quien nos compara con Les Luthiers, aunque creo que podríamos ser comparados con el principio de su carrera, que era más musical. De hecho, los miembros de Les Luthiers son admiradores nuestros, como nosotros lo somos de ellos. Tanto es así que cuando hicimos el tema Lazy Daisy vino Núñez y nos dijo: «ustedes superaron la versión original».

¿Qué estrategia han empleado para darse a conocer?
En principio, lo que hacemos es salir de gira por el interior, donde nos conocen bastante. También hemos aparecido en programas de televisión importantes, pero como no es un grupo que pueda entrar en el mercado —que últimamente está muy bastardeado— y es difícil que un grupo vocal tenga espacio en canales de música u otros programas masivos, tratamos de darnos a conocer por Internet.
Internet y La Venganza Será Terrible (el programa radial de Alejandro Dolina) son las formas en las que Cabernet más se ha dado a conocer. Cuando empezamos a estar con Ale (Dolina) en La Venganza, a principios de 2008, el grupo comenzó a tener otra trascendencia, porque a la gente le interesaba lo que cantábamos ahí, nos preguntaba si teníamos un grupo y se metía a averiguar en la red.

¿Cuáles han sido los mayores logros que han obtenido como agrupación?
Creo que hubo muchos logros. Para mí, lo más grande del grupo es que los seis somos amigos y que logramos hacer música siendo amigos, incluso si ensayamos dos o tres veces por semana, igual queremos seguir viéndonos.
Ya en lo profesional, creo que entre las cosas más lindas que logramos es que personas a las que admiramos mucho nos hayan admirado mucho. Por ejemplo, una vez estábamos en Notorius dando un show y nos dijeron que había venido a vernos Mercedes Sosa. Ella se sentó en la primera fila y nos dijo que le había encantado el grupo y sus armonías. O cuando fuimos al Festival de Rosario y nos enteramos que Fandermole le había estado diciendo a la gente «vayan, que viene Cabernet». Lo mismo con Silvio Rodríguez: le mandamos unos arreglos que habíamos hecho y nos respondió que lo abrumaba tan generoso buen hacer. Con estos hechos uno cae en la cuenta de que haber trabajado por amor a la música, si bien hace que todo se demore un poco, ofrece recompensas visibles.

¿Cuántos discos ha sacado en total Cabernet?
Tenemos tres discos en total: Sudrealismo, Cabernet y un disco en vivo, que es el que muestra un poco más toda su espontaneidad. Además, estamos por grabar el cuarto, que va a ser todo de folclore latinoamericano.

¿Qué proyectos tienen, de cara al futuro?
La idea es ver si podemos llevar este disco de folclore latinoamericano a Europa, para dar a conocer un poco lo que tenemos en nuestras raíces. Tenemos prevista una presentación el 11 de noviembre en el Teatro del Viejo Mercado, donde vamos a hacer en vivo algunos de estos temas, antes de grabarlos.
En cuanto a mi carrera como solista, tengo una fecha el 6 de octubre en el Bar Tabaré, en Montevideo; otra el 7, en el Teatro del Viejo Mercado; y, durante la primera semana de diciembre, estaré en Río de Janeiro y San Pablo. En estos recitales voy a presentar algunas cosas que estoy componiendo para mi próximo disco, que incluirá canciones en las que se escuchen mi voz, una guitarra y alguna otra cosa, pero muy minimal, para que la voz quede en primer plano y así poder matizar más.

Para finalizar la entrevista: ¿cómo vivió Cabernet la experiencia de haber participado en Recordando El Show de Alejandro Molina, la miniserie de Dolina y Campanella?
Con el Negro Dolina casi todos tenemos una relación muy amistosa. Por eso lo más loco, lo más nuevo fue trabajar con Campanella. Incluso, era algo nuevo para él.
Trabajar en un nivel tan alto de producción, porque se trabajó igual que en una película, fue muy lindo. Fue una experiencia muy grata y muy relajada en la manera de laburar, en el buen sentido de la palabra.

Por: Luciana AyubPor: Luciana Ayub

Recorrido por la historia de una de las agrupaciones vocales de mayor envergadura del país

El Gran Otro entrevistó en exclusiva a Manuel Moreira, uno de los integrantes del reconocido sexteto Cabernet, quien reveló los próximos proyectos de la agrupación e hizo un repaso de sus mayores logros.

[showtime]

¿Cómo nació Cabernet?
Cabernet empezó como un grupo que quería cantar arreglos de Take 6. La idea no era tenerlo como salida laboral ni como proyecto, solo queríamos hacerlo porque nos hacía felices cantar ese tipo de arreglos.
Yo lo conocí a Ale Dolina (hijo de Alejandro Dolina) en la Universidad, y ambos conocimos a Pol (González) cuando hicimos con el Negro Dolina Lo que me costó el amor de Laura. Él ya venía de un cuarteto vocal con Marcos (Lozano), a quien también incorporamos en el grupo. Pero nos faltaban dos voces más, así que hicimos un casting, con el que vinieron los otros integrantes que están en el grupo (Diego Mercado y Diego Pietropaolo), con quienes venimos trabajando juntos desde hace casi diez años.

¿Cómo definiría el estilo del sexteto?
Yo creo que el estilo de Cabernet es propiamente Cabernet: cualquier estilo que hagamos suena a Cabernet. Lo que sí puede decirse es que usamos armonías de jazz. Pero en cuanto al estilo, yo creo que Cabernet es como un instrumento: uno dice “en un piano puedo tocar cualquier cosa”, y con las voces y en la situación en la que está Cabernet, que tiene tanto registro, se puede hacer también cualquier estilo de música.

¿Son todos solistas?
En el grupo somos dos o tres los que más hemos cargado con esa cruz, pero por una cuestión de registros. El bajo es solista, pero necesitamos que haya un bajo y, si lo ponemos de solista, nos quedamos sin él. Y el agudo también es solista, pero si lo ponemos a cantar en solitario, nos quedamos sin la voz que nos hace las notas de contratenor. Entonces, se fue decantando quiénes quedábamos como solistas. Aunque, hoy en día, estamos repartiendo más el tema. Eso sí: la actitud de cada uno de los seis es de solista, porque los seis en el fondo lo somos.

¿Por qué escogieron formar un grupo vocal?
Simplemente porque admiramos la música vocal y porque nos pareció un desafío.
No todos nosotros somos grandes escuchadores de la música vocal; somos músicos que tratamos de hacer la mejor música posible con las voces. No nos importan los estereotipos vocales que hay en el género, lo que nos importa es tener la energía de un grupo de rock pero es un grupo vocal. Consideramos que no por ser un grupo vocal tenemos que tener una actitud solemne ni mostrar impersonalidad. Eso no nos gusta.

¿Qué particularidades ofrece Cabernet en sus shows?
El grupo tiene dos facetas: la de disco y la de show. Uno está acostumbrado a escuchar voces en los discos. Ahora, cuando uno va a un show a ver a seis tipos cantando sin ningún instrumento y suenan como lo hace Cabernet, impacta. Además, según nos dice la gente, Cabernet en vivo es gracioso.
Hay quien nos compara con Les Luthiers, aunque creo que podríamos ser comparados con el principio de su carrera, que era más musical. De hecho, los miembros de Les Luthiers son admiradores nuestros, como nosotros lo somos de ellos. Tanto es así que cuando hicimos el tema Lazy Daisy vino Núñez y nos dijo: «ustedes superaron la versión original».

¿Qué estrategia han empleado para darse a conocer?
En principio, lo que hacemos es salir de gira por el interior, donde nos conocen bastante. También hemos aparecido en programas de televisión importantes, pero como no es un grupo que pueda entrar en el mercado —que últimamente está muy bastardeado— y es difícil que un grupo vocal tenga espacio en canales de música u otros programas masivos, tratamos de darnos a conocer por Internet.
Internet y La Venganza Será Terrible (el programa radial de Alejandro Dolina) son las formas en las que Cabernet más se ha dado a conocer. Cuando empezamos a estar con Ale (Dolina) en La Venganza, a principios de 2008, el grupo comenzó a tener otra trascendencia, porque a la gente le interesaba lo que cantábamos ahí, nos preguntaba si teníamos un grupo y se metía a averiguar en la red.

¿Cuáles han sido los mayores logros que han obtenido como agrupación?
Creo que hubo muchos logros. Para mí, lo más grande del grupo es que los seis somos amigos y que logramos hacer música siendo amigos, incluso si ensayamos dos o tres veces por semana, igual queremos seguir viéndonos.
Ya en lo profesional, creo que entre las cosas más lindas que logramos es que personas a las que admiramos mucho nos hayan admirado mucho. Por ejemplo, una vez estábamos en Notorius dando un show y nos dijeron que había venido a vernos Mercedes Sosa. Ella se sentó en la primera fila y nos dijo que le había encantado el grupo y sus armonías. O cuando fuimos al Festival de Rosario y nos enteramos que Fandermole le había estado diciendo a la gente «vayan, que viene Cabernet». Lo mismo con Silvio Rodríguez: le mandamos unos arreglos que habíamos hecho y nos respondió que lo abrumaba tan generoso buen hacer. Con estos hechos uno cae en la cuenta de que haber trabajado por amor a la música, si bien hace que todo se demore un poco, ofrece recompensas visibles.

¿Cuántos discos ha sacado en total Cabernet?
Tenemos tres discos en total: Sudrealismo, Cabernet y un disco en vivo, que es el que muestra un poco más toda su espontaneidad. Además, estamos por grabar el cuarto, que va a ser todo de folclore latinoamericano.

¿Qué proyectos tienen, de cara al futuro?
La idea es ver si podemos llevar este disco de folclore latinoamericano a Europa, para dar a conocer un poco lo que tenemos en nuestras raíces. Tenemos prevista una presentación el 11 de noviembre en el Teatro del Viejo Mercado, donde vamos a hacer en vivo algunos de estos temas, antes de grabarlos.
En cuanto a mi carrera como solista, tengo una fecha el 6 de octubre en el Bar Tabaré, en Montevideo; otra el 7, en el Teatro del Viejo Mercado; y, durante la primera semana de diciembre, estaré en Río de Janeiro y San Pablo. En estos recitales voy a presentar algunas cosas que estoy componiendo para mi próximo disco, que incluirá canciones en las que se escuchen mi voz, una guitarra y alguna otra cosa, pero muy minimal, para que la voz quede en primer plano y así poder matizar más.

Para finalizar la entrevista: ¿cómo vivió Cabernet la experiencia de haber participado en Recordando El Show de Alejandro Molina, la miniserie de Dolina y Campanella?
Con el Negro Dolina casi todos tenemos una relación muy amistosa. Por eso lo más loco, lo más nuevo fue trabajar con Campanella. Incluso, era algo nuevo para él.
Trabajar en un nivel tan alto de producción, porque se trabajó igual que en una película, fue muy lindo. Fue una experiencia muy grata y muy relajada en la manera de laburar, en el buen sentido de la palabra.

Por: Luciana Ayub